Fondo

domingo, 26 de marzo de 2017

Ideario


Me da vértigo el punto muerto
Y la marcha atrás,
Vivir en los atascos, 
Los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
Y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de sentido,
Las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas,
Las frases que están hechas,
Los que nunca saludan y los malos profetas.
Me fatigan los dioses bajados del Olimpo
A conquistar la Tierra.
Y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden clínex
En los pasos de cebra,
Los que enferman de cáncer
Y los que solo son simples marionetas.
Me aplasta la hermosura
De los cuerpos perfectos,
Las sirenas que ululan en las noches de fiesta,
Los códigos de barras,
El baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
El paso obligatorio, las tardes de domingo
Y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
Y aquellos que se aferran
A sus ideales
Sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
Y tanto sin sentido,
Parado frente al mar mientras que el mundo gira.

Francisco M. Ortega, del libro (Cuenta atrás). 

Imagen tomada de la red, si el autor o autora no le agrada que esté en mi blog, por favor, se puede poner en contacto conmigo a través de email y será retirada al momento.

martes, 14 de marzo de 2017

Setenil de las Bodegas

Setenil de las Bodegas es un municipio español de la provincia de Cádiz, Andalucía. Se ha hecho famoso por su pintoresco entramado urbano, declarado Conjunto Histórico, cuyo
centro está incrustado en el tajo formado por el río Guadalporcún a su paso por la ciudad. Forma parte de la ruta de los pueblos blancos, y está conectado a la línea ferroviaria
Bobadilla-Algeciras a través de la estación de Setenil. Se encuentra a una altitud de 640 metros y dista 157 kilómetros de la capital de
provincia, Cádiz. En 2008 contaba con 2.994
habitantes. Según la crónica de Bernáldez sobre la Reconquista, la toma de la villa de Setenil fue fundamental para la corona castellana en su avance hacia Granada,
aunque el sitio de 1407 no proporcionó el fruto deseado. Desde aquel momento, Setenil fue considerado casi inexpugnable, constituyendo una puerta fundamental para la reconquista
del reino nazarí. Desde los tiempos de Juan II de Castilla hasta el reinado de los Reyes Católicos, se produjeron siete sitios (de ahí el nombre de la ciudad, Septem nihil), siendo el
último, el de 21 de septiembre de 1484), el que condujo a la victoria definitiva. Bajo dominio cristiano, Setenil fue declarada villa de realengo, y recibió de los monarcas la Carta de 
Privilegios en 1501, donde se dispuso un elevado número de franquicias y beneficios equiparables a los que en ese momento gozaba Sevilla.Tras los primeros momentos de la
repoblación y el repartimiento de casas y tierras, Setenil comenzó una nueva etapa en la que sus vecinos, un buen número de los cuales pertenecía al estamento hidalgo, tales como las familias Ortiz, Zamudio o Guzmán, vivían de
los cultivos de la vid y los cereales, del aprovechamiento del monte, de la ganadería y de la pesca. 
Durante la Edad Moderna, Setenil avanzó y continuó disfrutando de una
privilegiada situación entre los pueblos de la serranía, sólo alterada ocasionalmente por la presencia de tropas que en diversas circunstancias se aprovisionaron de la villa, con el consiguiente perjuicio económico para sus habitantes. Los setenileños poseían una importante iglesia, un hospital y un seminario que se mantuvo hasta mediados del siglo
XVII. Fue en este siglo cuando, tras numerosos pleitos, consiguieron independizarse de la ciudad de Ronda, por una real pragmática firmada en 1630. La entrada del siglo XIX
estuvo marcada por las luchas guerrilleras de sus vecinos, que unidos a los de otros pueblos de la serranía gaditana, resistieron ante el invasor francés que ocupaba la Península. El
proceso desamortizador no repercutió positivamente en los habitantes de Setenil, y los campesinos, buscando soluciones que paliasen sus dificultades económicas, se unieron a los movimientos sociales que habían empezado a difundirse por la sierra gaditana. En la actualidad, una vez superados los procesos de emigración de la
segunda mitad del siglo XX, Setenil continúa desarrollándose siguiendo sus pautas tradicionales de signo fundamentalmente agrícola, a las que se une el aprovechamiento
turístico de un pueblo que por lo excepcional de su entramado urbano, la belleza de sus alrededores y lo singular de sus festividades se constituye en uno de los más atractivos
municipios de la provincia de Cádiz. Conjunto Histórico-Artístico. El principal atractivo de este municipio lo constituye el mismo pueblo, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1985,
debido a la belleza y originalidad de su entramado urbano. A través de una elevada pendiente, el caserío baja desde el castillo adaptándose al curso del río, lo que le confiere
una singular disposición con diferentes niveles
de altura. En la parte baja los vecinos han aprovechado el tajo creado en la roca por el río para construir sus casas. Se trata de un excepcional ejemplo de un tipo de vivienda
denominado "abrigo bajo rocas" que, a diferencia de otras construcciones semitroglodíticas desarrolladas en Andalucía, no excava la roca, sino que se limita a cerrar la pared rocosa y desarrolla la vivienda de forma longitudinal.

Fotos tomadas de la red. Si el autor o autores no desean que estén publicadas en este espacio, ruego se pongan en contacto por email y serán retiradas al momento.



miércoles, 1 de marzo de 2017

Poza de la Sal

Poza de la Sal es una villa y un municipio en el partido judicial de Briviesca, comarca de Bureba, provincia de Burgos, comunidad
autónoma de Castilla y León (España). Junto a los municipios de Oña y Frías conforma la mancomunidad Raíces de Castilla
Existen restos arqueológicos que aseguran presencia humana en el páramo desde el Neolítico, como las estructuras megalíticas de
Altotero, Poza I y Túmulo del Hoyo.
La antigua Salionca de los autrigones existió en la Edad del Bronce y del Hierro, con
vestigios en el emplazamiento del Castellar y los aledaños de la fortaleza pozana . La urbe cobró importancia con la conquista romana al
convertirse en uno de los principales centros productores de sal, indispensable para la conservación de los alimentos.

A finales del siglo IX el conde Diego Rodríguez Porcelos repobló Poza construyendo el castillo para la defensa del nuevo territorio. Esta
repoblación se enmarca en el mismo periodo que la construcción del castillo de Pancorbo y la fundación de Burgos en 884, fijándose

nuevas fronteras. A la caída del Antiguo Régimen queda constituida como ayuntamiento constitucional del mismo
nombre en el partido Briviesca, región de Castilla la Vieja, contaba entonces con 2.006 habitantes. El casco antiguo de la villa de 
Poza de la Sal está rodeado por la muralla medieval que se conserva en su mayor parte, murallas de 5 metros de altura y dos de
grueso. Al mismo se accede por tres puertas la del Conjuradero, la del Ayuntamiento y la de las Eras. Arquitectura popular en piedra,
madera y yeso. La trama urbana conserva la
distribución y características de medievales con calles estrechas y empinadas flanqueadas por casas de piedra blasonadas y otras de
entramado de madera. Asentadas en mampuesto con pisos realizados en entramados de madera y yeso. Sobre el núcleo
urbano se levanta el palacio de los Marqueses de Poza, del que solo queda una torre y, ya en el monte, el castillo. La iglesia de San Cosme y San Damián es el corazón del casco. Debajo de ella se abre la Plaza Vieja donde tradicionalmente se ha realizado el mercado. A su lado el ayuntamiento, frente al cual se ubica la Plaza Nueva abierta al Páramo de
Masa, lo que da a la villa el sobrenombre de
"Balcón de La Bureba". En la parte baja, camino a la zona de las eras de sal, está la casa de Administración de las Reales Salinas y, junto al río, el complejo llamado "Fuente Buena" o "Vieja" conformado por una serie de manantiales de agua dulce que mantienen
lavaderos, abrevaderos y un centro de curtido de pieles, todo ello del siglo XVIII aunque con vestigios romanos.

El casco urbano de Poza de la Sal fue declarado de Conjunto Histórico-Artístico el 12 de noviembre de 1982.
Fotos bajadas de la red. Si sus autores no desean que estén en este espacio, me lo pueden comunicar y las retiraré.



miércoles, 15 de febrero de 2017

Instituto Pere Matas

El Instituto Pere Mata de Reus es el hospital psiquiátrico (manicomio) de la ciudad, aunque da servicio a una región mucho mayor. Fue
proyectado por Lluís Domènech i Montaner y construido entre 1897 y 1912, en el estilo modernista propio de este arquitecto. El nombre es un homenaje al médico reusense
Pere Mata y Fontanet. El conjunto
arquitectónico modernista está catalogado como BCIL y, específicamente, el pabellón de los Distinguidos es un bien cultural de interés
nacional desde el 2013 El 1 de marzo de 1900 se abrió oficialmente el centro. El conjunto dispone de un amplio dominio de unas 20 hectáreas. El Gobierno de Cataluña le otorgó la
Cruz de San Jorge en 2014 "por el valioso servicio prestado en los ámbitos de la salud mental, la discapacidad intelectual y la
atención a las personas mayores, así como en el conjunto de la obra social de las fundaciones que están vinculadas”. Hay un conjunto de
elementos que se han mantenido en la construcción de todo el complejo del Instituto Pere Mata, que han conseguido que tenga una imagen unitaria: los edificios han sido
construidos con fachadas de obra vista sobre un zócalo de piedra. Las cubiertas son mayoritariamente a doble vertiente con tejas árabes. Los enmarcados de puertas y ventanas
son de piedra caliza y usan aplicaciones de cerámica esmaltada blanca y azul para decorar las fachadas. Algunos detalles indican que desde el comienzo se tuvo presente la
calidad de vida de los internos: por ejemplo, el muro que rodea el recinto se construyó derrumbado en una fosa para que no impidiera la visión del paisaje de los jardines,
pero garantizando el aislamiento de los enfermos. 
El pabellón con planta en forma de H, situado en el centro del proyecto del Instituto, que debía quedar alineado con la
iglesia que no se construyó y habría marcado el eje de simetría del plan general. Este edificio de tres plantas, tenía en la primera y segunda
planta la vivienda el director del centro. En la fachada principal hay un gran ángel protector de piedra, obra, según los contemporáneos, de
Eusebi Arnau. Incluye la torre del depósito del agua, que es una de las imágenes más características del Instituto. Las fachadas combinan la mampostería, la obra vista, los
detalles de piedra, y la cerámica vidriada, diseñada por Lluís Bru. Los interiores, muy reformados, conservan parte de los mosaicos originales y algunos cierres de vidrieras en el
que fue la vivienda del doctor Briansó. 
El edificio consta de planta baja y tres plantas. La planta baja tiene los espacios comunes, sala, comedor, y sala de billar, que están
profusamente decorados y tienen espacios a doble altura. En la primera y segunda plantas, además de la planta baja, se sitúan las diferentes habitaciones en las que se llega a través de galerías que, con ventanas abiertas
al jardín, actúan de pasillos. Los dormitorios y salas anexas conservan el mobiliario original. Algunos elementos ilustran el interés de Domènech en crear una arquitectura adaptada a la función: así, la escala no tiene ojo central para evitar accidentes, y, allí donde es posible, las rejas son sustituidas por cristaleras con alma de hierro. El edificio se levanta sobre un zócalo de mampostería. El paramento de la fachada es
construido con obra vista, mientras que se usa la piedra a los marcos de las aberturas y otros detalles decorativos, que se complementan con paneles cerámicos y trabajos escultóricos. La fachada que se alza sobre el paseo central del recinto, orientada al oeste, está especialmente enriquecida con detalles arquitectónicos de raíz medieval, ángeles,
pavos reales, elementos de heráldica y repertorio floral. Actualmente está fuera de uso y, integrado en la Ruta del Modernismo de la ciudad, es el único pabellón que se puede visitar Estos dos pabellones responden a un mismo esquema de planta en forma de E. El resto de superficie de las fachadas es construida con obra vista, y con detalles de piedra en los marcos de las aberturas, guardapolvos, y pequeños detalles
constructivos. Se reservan determinados espacios para situar paneles cerámicos decorativos, con un tratamiento diferenciado a los del resto de pabellones, diseñados por Josep Triadó , que representan alegorías al estudio y
el trabajo, ángeles, y las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Las fachadas terminan coronadas con paneles con los escudos de Cataluña y Reus, la Cruz de San Jorge, el emblema del Instituto Pedro Mata y la fecha de finalización del edificio, 1902.



Imágenes bajadas de la red. Si los autores no les agrada, por favor me lo comuniquen y las retiraré.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...